Mundo ficciónIniciar sesiónLos labios de Dante se sentían suaves y tibios, no sé si fue mi imaginación o el alcohol haciendo de las suyas, pero por milésimas de segundo, creí que Dante me correspondería el beso, no obstante, con mucha amabilidad, si es que se puede decir así, me tomó por los hombros y me apartó de él.







