Desde la singular reunión que Dante tuvo con su familia, no los habíamos vuelto a ver, sabía que Dante algunas veces se había visto obligado a hablar con su padre para tratar temas de la empresa. Él y Axel dejaron de trabajar en casa, ahora lo hacen desde las oficinas de la compañía Ridchet o al menos Dante lo hace, Axel seguía renuente a poner un pie en el lugar.
En los últimos días el pobre Axel, andaba de un humor de perros, una nube negra se cernía sobre él y lo acompañaban a donde fuera. E