Mundo ficciónIniciar sesiónPese a las objeciones de mi hermano a que yo los acompañara a visitar las minas, mi padre siguió firme en su decisión. Aun y cuando le expliqué que la cercanía que tenía con Dante se debía a nuestra amistada de niños, Troy seguía con su absurda sospecha de que entre los dos había algo más.
— Solo falta Troy, ya no ha de tardar… — les dije a Dante y Axel.
Nos encontr&aacu







