32. DESDE QUE NO ESTÁS
Luego de dos meses, Alicia creía que se había acostumbrado por fin a no volver a esperar una llamada de Mathew, en las noches ya no esperaba frente a la ventana de su nueva y hermosa casa a que llegara y se levantaba más temprano de lo que era usual para ella, porque el vacío en esa cama era insoportable.
Pero más insoportable aún era escuchar a Alan preguntando todos los días por "papi Mathew".
La primera vez sus ojos se cristalizaron y se dio cuenta del gravísimo error que había cometido, per