10. LA ÚLTIMA NOCHE
El amanecer llegó y con este el cambio de turno, las personas parecían no cansarse y no obtener suficiente, los estímulos venían de todas partes, alucinógenos, alcohol, estimulantes musculares, pero sobre todo del placer y la necesidad de tener placer.
El hombre que había esperado pacientemente gran parte de la madrugada, se había marchado con una joven alta de pelo muy rojo y regresó luego de una hora, pero ante la misma negativa de Alicia, se marchó para no volver. Eso hizo que Alicia pudiera respirar de nuevo.
—Les recuerdo que deben presentarse a las cinco de la tarde, no toleramos los retrasos y su uniforme es el mismo, no olviden que debe venir limpio.
Todos se marcharon, agotados pero felices, sin embargo aquella morena, que se ponía el abrigo que cubría su desnudez y la protegía del frío del amanecer, se sentía bastante incomoda.
—¿Existe alguna posibilidad de que pueda cambiar este vestido, por algo más cómodo?
—No creo que…
—Sí —La Señora Rouge estaba entrando a la habi