La verdad sale a la luz.
Al poderoso jeque le importó muy poco bajar a su esposa de la pasarela y ponérsela al hombro cubriendo con su manos sus redondas nalgas para que nadie la viera, ya era suficiente el outffit revelador que le habían hecho ponerse.
Las mujeres dejaron escapar un, "Wow" Al ver el porte elegante del hombre que escapaba con la hermosa modelo. Incluso los que intentaron intervenir, les fue obstruido el paso por los guardaespaldas del millonario árabe.
— ¡Alejandro, bájame, estoy trabajando! ?Qu