El Jeque quiere hacerse perdonar.
Obviamente que el Jeque no quería compartir algo tan doloroso, se rehusó a decir nada al respecto.
Esa noche los corazones de ambos esposos se sintió frío, y eso no era solamente por las bajas temperaturas del helado país, era por qué estaban lejos el uno del otro.
Al día siguiente por la mañana, Monserrat ya se sentía mejor físicamente, ella pidió que se le retirase la intravenosa y tomó una ducha de agua caliente, al salir pidió el alta y comenzó a vestirse cuando el asistente Amy lleg