El Jeque está en problemas.
El Jeque, apenas llegaron a la villa se aseguró que su mujer se vistiera en una cálida pijama y fuera a la cama inmediatamente.
Después de que la adrenalina pasó, Monserrat se sintió muy adolorida, así que se tomó un par de analgésicos.
No pasó mucho tiempo para que la ojiazul sintiera entre sueños que su esposo se metiera en la cama y la abrazaba para dormir también.
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Mientras tanto en otra parte de la ciudad, el CEO Darkok salía de una exclusiva clínica con su esposa.
Rafaela