A Carolina le costaba seguir de pie, su rostro estaba pálido, definitivamente nunca se esperó recibir una noticia como esa
— Eso... eso no puede ser, ¿Por qué...? ¡¿Qué fue lo que sucedió para que Alessandro, reaccionara así?! — Preguntó la madre
Los médicos que seguían ahí de pié, presenciando toda la situación, era increíble ver cómo cambiaban de carácter los peligrosos hombres frente a sus esposas, con ellas eran diferentes, querían acercarse a auxiliar a la bella mujer pero le temían