Alejandra se había encerrado en la habitación que le habían asignado, al entrar cerró con un portazo, el CEO Rodríguez que se encontraba en el despacho, lo escuchó, Jhon en ese momento iba entrando al despacho para continuar con el trabajo
— ¡Pero que carajos! ¿escuchaste eso? ¿quién demonios está azotando las puertas de mi casa? ¿es ella verdad? ¡traerla ahora mismo a mi presencia, esa mujercita va a saber que se debe comportar!
— Este... no creo que quiera venir, jefe
— ¿Qué dijiste? ¿desde