Adriano, llamó a uno de sus hermanos para ir a un exclusivo bar al sur de la ciudad, el importante abogado llegaba en su costoso coche
— Abogado De Luca, adelante por favor, ¿La misma mesa de siempre?
— Si, vendrá mi hermano, hágalo pasar por favor hasta mi mesa — El bar ya sabía lo importante que era el abogado, así que lo atendían de la mejor manera posible, el hombre apenas se sentó encendió un cigarrillo, su vida se había vuelto vacía y solitaria desde que había perdido a su esposa,