La bella doctora no conocía las tradiciones de los licántropos, no sabía que la luna, o mate destinada a un lobo se tenía que marcar.
Si no las marcaban eso significaba que el vínculo no estaba sellado por completo, lo que les daba una oportunidad para sobrevivir lejos de su pareja destinada. Por lo menos eso le estaba dejando el rey, más no sabía que se arrepentiría más temprano que tarde por no marcar a la madre de su cachorro.
La ama de llaves entró a la recámara de la doctora, ella q