Otro cachorrito viene en camino.
El rey Gambino se sintió agraviado, ¿En qué momento ese embarazo había sido solamente culpa suya? Recordaba muy claramente todas esas noches en las que su luna metía la mano debajo de la almohada hasta llegar a su virilidad y tocarla suavemente para despertarla.
Entonces él ya excitado, se volvía hacia su luna para comersela a besos, Después la desbestía y se enterraba en ella provocándole orgasmos llenos de locura y éxtasis.
— Cariño, este embarazo es de los dos, recuerdo que también tra