Los reyes no se soportan.
Eran tan impresionantes los peculiares seres mágicos, sobrenaturales, y milenarios, que había conocido esa noche, que el ruso quería pertenecer, pero para eso tendría que casarse con uno de ellos.
— No es tan sencillo como parece, si te casas con una vampira que no sea tu compañera destinada, ella terminaría matándote apenas la aburras, además no podrás ni siquiera levantarle la voz, mucho menos maltratarla o engañarla, de hacerlo estarías cavando tu propia tumba.
El rey de los vampiros