El cachorro Dante juega con el tío Massimo.
El vampiro miró a su padre con esos ojos morados, se veía un poco sospechoso.
— Casi me porte bien, solo mordí a una mucama, pero ella está bien, los lobos son muy exagerados y gritones.
— Estamos conviviendo con lobos ahora, además tu madre también pertenece a otra raza, ya no debes morder a ninguno de ellos, debemos coexistir, ¿Entiendes?
El pálido niño asintió, entonces el vampiro caminó hasta Eliza.
— Vladish, volviste, me alegro de que estés con nosotros, ¿Te encuentras bien?