Adrien, sentía que el pecho le dolía y mucho, ver a otra mujer tocando a su Alfa, la enfurecía y la llenaba de celos, pero ella era una sirena, una criatura que así muriera de pena no iba a aceptar compartir a su pareja
— ¡Drako... parece que estás muy cómodo con tu amante, ella ya me ha dejado claro que eres un lobo insaciable, pero sigan, sigan, no los interrumpo más
— ¡Adrien, esto no es lo que parece, antes de encontrarte tuve que ver con esta loba, pero las cosas han cambiado, no te