Los ojos azules de Alexander brillaban anunciando a su lobo Mitch, este estaba a nada de salir a asesinar a ese hombre que estaba frente a él reclamando a su luna como su prometida, ni en su más imposible sueño le daría a su amada pareja destinada
— Alfa, no he venido a pelear contigo, sé que no estamos al mismo nivel, tú eres un feroz lobo, un cazador y yo soy solo un mapache, una presa, pero está mujer fue prometida a mi, desde que éramos unos cachorros, ella es mi novia, no tienes derecho a