Pasaron un par de meses en los que la familia Volkov, pudo por fin reunirse en la manada, Dominic estaba ya muy avanzada con su embarazo, el Alfa Angelo, seguía igual de feliz con la próxima llegada de su cachorro, más el mal genio de su luna se había acrecentado
— Ahhhgrr, no me puedo abrochar los zapatos, parezco una luna llena con esta gran barriga, discúlpame con los demás no voy a bajar a cenar, apenas puedo moverme, me quedaré aquí y me meteré en la cama
— No seas desesperada, car