Sebastián estaba tan furioso con todo lo ocurrido que paso la tarde torturando a los guardias con sus propias manos, pero aun no lograba sacarle nada, así que saco de su bolsillo el frasco y lo agito frente a los ojos de los cinco hombres que estaban amarrados en unos postes de azotes,
__ ya basta Marcus, creo que nos dejaremos ayudar por nuestro amigo, el me dijo que esto se llamaba a ver no recuerdo, este, ah si ya recordé se llama “maldito tormento”, solo unas gotas y cantaran hasta el coro