Pero la princesa Bianca estaba tan feliz, que las amenazas de su padre ya no tenían efecto en ella, Marcus le había advertido que si su padre no aceptaba el compromiso con él, tendrían que huir juntos así que ya ella había sacado la herencia de su madre y la tenía escondida en la ciudad con la ayuda del príncipe Sebastián, y estaba dispuesta a marcharse lejos, sobre todo ahora que el fruto de su amor, crece en su vientre, pero este secreto seguirá oculto hasta que ella este lejos de su padre.