Mientras tanto en el Palacio Lunar, ya pasado el mediodía, el príncipe Sebastián aún se encontraba durmiendo, porque los excesos de licor estaban haciendo estragos en él, estaba en su alcoba, rodeado de mujeres del burdel, que, aunque no había podido tener sexo con ellas, no desaprovecharon la oportunidad de dormir con él.
Pero a pesar de que el Príncipe estaba dormido, se mostraba inquieto, alterado, al parecer esta teniendo una pesadilla, cortesía de nuestro querido mago,
De pronto el prínci