Dos días después, Hasim se encontraba en la puerta del palacio, él le susurró algo en el oído a Alana y ella solo asintió, antes de abrazarlo y sin poder evitarlo algunas lagrimas rodaron por sus mejillas,
A los pocos minutos llegó un carruaje del Reino Lunar, ahí estaba el Rey Leónidas que se estacionó a las afueras del Palacio del Reino del Sol, para asegurarse de que el joven Mago abandonara el Palacio, no sin antes hacerlo revisar por sus guardias para que se aseguraran de que no llevaba el