—Entonces podemos poner en el salón de boda rosa de jardín con hortensias, quedaría muy bien, aportaría un toque fresco pero sumamente elegante —comentó la decoradora encargada del evento, mientras hacía un par de anotaciones rápidas en su tableta digital.
Yo me limité a asentir levemente con la cabeza mientras observaba el gigantesco salón de eventos del hotel de lujo. El espacio era sencillamente imponente: una mole de techos altos con molduras doradas y una puerta enorme de vidrio templado qu