Narrado por Mía Stiller
Me apoyé pesadamente contra la carrocería de la camioneta blindada, sintiendo el cansancio acumulado de la jornada filtrarse hasta mis huesos. El suave suéter de cachemira gris del doctor Tyler Miller todavía permanecía fuertemente atado alrededor de mi cintura, un recordatorio físico del extraño y tenso encuentro que acababa de tener en los pasillos de la facultad. El abrazo que Kyler me había propinado al recibirme en el estacionamiento se había convertido en el ancla a