Mundo ficciónIniciar sesiónTheresa lo acarició a él, al igual que él había hecho antes. Exploró su torso desnudo. Deslizó las yemas de los dedos sobre la piel tersa y firme hasta encontrar los pezones planos y masculinos. Acarició uno con la yema del dedo, y la complació descubrir que se endurecía de deseo igual que los de ella. Hundió los dedos en el triángulo de vello rizado del centro de su pecho y siguió bajando hacia su estómago.
Lo besó c







