—Claro. Espero que me elijan para poder irme, es mi sueño —Milenq me sonrió con dulzura— ¿Te imaginas que me vuelva famosa?
—Lo lograrás hermosa, juegas muy bien —muerdo mi labio inferior
—¿Lo crees? —la miro con ilusión
—Por supuesto. Necesitas tener fuerza de voluntad, no será fácil que te vayas por tanto tiempo, pero todo ese esfuerzo tendrá sus frutos en el futuro. Veni, acuéstate conmigo —dice saliendo de mis piernas y acostándose boca arriba sobre la manta luego de sacar el bizcochuelo.
—