Capítulo 4.
Lilian.
El pequeño viajecito no solicitado entre sus brazos tomó las pocas fuerzas que me quedaban.
Me disculpé con el chico porque, bueno, parecía ser una buena persona.
No lo conocía lo suficiente, así que también era posible que el tipo solo me quisiera subir a su auto y llevarnos a algún sitio apartado para hacer... no lo sé. ¿Cosas sucias? ¿Cosas de psicópatas?
Esperaba que ésto último no fuera el caso.
Como sea, mi celo gracias a su intervención ya no era opcional. ¿No sería jus