Capítulo 36.
En cuanto estuvimos solos, él comenzó a hablar.
-Me quedé pensando en cómo podría ayudarte. - Comenzó suavemente. - No tengo ni el dinero ni las conexiones para hacerlo pero... pero sé usar internet y de vez en cuando mi cerebro funciona.
Él hizo una pausa. No sé si para ordenar sus pensamientos o para esperar una respuesta de mi parte.
Me miró unos segundos antes de continuar.
-Se me ocurrió que podría marcar a unos cuantos lugares en nombre del salón de eventos y yo... bueno, tuve algo de ayu