Capítulo 35.
Lilian.
No fui muy coherente después de que comenzaran las lágrimas así que mi familia no entendió del todo qué era lo que estaba pasando. Tuve que tomar un par de pastillas para dormir esa noche.
Mi hermano y mi padre estaban preocupados, pero me dieron mi espacio porque no querían molestarme más.
No fue hasta la mañana siguiente que se atrevieron a hablar conmigo.
-Entonces... ¿Qué fue lo que pasó? - Preguntó mi hermano entrando de puntillas a mi habitación.
Yo solo lo miré.
-Me rechazaron.