Capítulo 31.
Ese b a t e se veía enclenque en comparación con el Alfa puma que se alzaba orgulloso su lado.
La abuela me recorrió de arriba a abajo y soltó un suspiro de alivio.
-Antes que nada, ¿Acaso creen que tengo secuestrada a esta hembra? - Preguntó el Alfa tigre.
Le hizo un par de señas a sus tigres para que aflojaran su agarre sobre mí. De todas formas no era como si me estuvieran lastimando o algo.
-Lo haces. - Contestó Duncan apretando los dientes. - Ella está pasando por una situación difícil y