Capítulo 24.
La pantera que acampaba en mi jardín se llamaba Colin.
Se presentó con cierto recelo porque tenía órdenes de no hablar conmigo o molestarme.
De hecho, sentí un pinchazo de calidez al saber que solo me había enviado a sus Betas más fuertes a vigilarme porque estaba preocupado.
- Nos ordenó que te diéramos tu espacio y que solo nos entrometiéramos si tratabas de usar tu auto. - Dijo mientras conducía a su manada. Seguía sin dejarme tocar el volante de MI auto, lo que era irónico. - Fuera de eso,