SEÑOR, SU ESPOSA... II
- ¿De qué se trata?
- Te lo puedo enseñar en tu habitación, ¡más concretamente en tu cama! - Me guiñó un ojo.
- No eres digno de mi polla. Prefiero pagar a putas.
- Necesito dinero. No soy tan feo. Podemos hacer negocios si quieres. Y piensa en el lado bueno... Ni siquiera tienes que salir de casa. Y no hay riesgo de que te lo robe o lo haga público... Sobre todo porque... Espero que esté lo suficientemente lleno como para que no pueda abrirlo. - Sus labios se entreabrieron en ese juego de sedu