Me di la vuelta y me encontré con Rose. Pasé a su lado, fingiendo no verla. No le debía explicaciones sobre mi vida, sobre todo ahora que ni siquiera vivía en su casa. Cuando quisiera saber más sobre mi padre, preguntaría en el propio hospital.
- ¿Vas a irte y dejarnos aquí? - preguntó ella.
- ¿Qué quieres que haga? - La miré fijamente.
- Necesitamos dinero. Este hospital es horrible.
- Papá parece estar bien cuidado. ¿Qué más podrían ponerle que no esté usando aquí? - Se me entrecortó la voz.