- He besado prostitutas en la boca. Y puedo asegurarte que besan jodidamente bien. - Jorel dio su opinión.
- Hay un niño en la mesa. - Me acordé.
- ¿Quién no sabe lo que es una polla? - se quejó Isabelle.
- Chica, ¿eres normal? - Jorel miró a mi hermana pequeña.
- ¿Normal, yo? ¿Lo eres tú? ¿Alguien lo es?
Isabelle dándole su lección moral de una manera no muy sutil.
- ¿Has besado alguna vez, mocoso? - quiso saber.
- Sí.
- ¡Joder, qué pronto!
- ¡Pero yo no soy una prostituta! - aclaró y luego mi