- ¡Olivia, no me tomes en serio!
- No te pertenezco. - Me burlé.
- ¡Te estás ofreciendo a mi puto hermano!
- ¿Has olvidado que su nombre está en mi anillo de boda? ¿Cuántas veces tengo que recordártelo?
- Sólo por poco tiempo... Pronto tendrás un diamante tan grande en el dedo que ni siquiera podrás mover la mano porque pesa mucho.
No dudaba de que lo hacía para demostrar su superioridad.
- Jorel es exactamente lo que pensé que sería: ¡increíble! - sonreí, mirando a mi cuñado.
Gabe encendió la