DANA
¡Perfecto! ¿Que no le importa? ¡Pues bien por mí! No tengo por qué soportar los cambios de humor de ese ingrato... patán... despreciable y... y... ¡sexy idiota!
Paso mis manos por el rostro, doy saltos, grito y lanzo los cojines del sofá al suelo.
—¡Maldito idiota! ¡Ya me tiene harta!
Tenía tiempo de no hacer una “SR”, pero esta ocasión lo amerita.
Bueno... no me siento más tranquila, pero tampoco...
No. Definitivamente no me siento más tranquila.
¡Quiero ahorcarlo!
¡Bueno, no! Más bien te