[DANIEL]
—Yo no soy Ángel —susurro a un centímetro de su boca.
Me mira confundida y dolida. Antes de que me sienta culpable, me levanto, dejándola caer en el sofá.
La escucho hablar, pero las niñas entran y me salvan.
La abrazan fuerte. Eso… eso me toca algo por dentro.
La adoran.
Para mi desgracia, yo también.
Ella les explica —con dificultad— que Sam irá por ellas hoy.
Al ver la desilusión en sus ojos, siento un nudo en el pecho.
Quisiera ahorrarles ese dolor.
—Vamos, niñas, al auto —les dig