[DANA]
Un nuevo día ha comenzado, siento su mano recorrer mis glúteos, dejando una caricia suave en mis piernas desnudas y buscando mi abdomen, para luego detener su recorrido por mi cuerpo, en la piel desnuda de mis senos.
—Buenos días, loca fastidiosa —susurra en mi oído.
Sus dedos juguetean con mis pezones y, sin querer abrir los ojos, porque puede más mi sueño, dejo salir un gemido lleno de placer.
—Déjame dormir, idiota. ¡Solo me has dejado dormir dos horas!—
Me cubro con la sábana hasta l