Cada vez más...
[DANIEL]
La veo dibujar trazos sobre el vidrio empañado de la ventana, producto de la humedad que deja la lluvia.
Ha comenzado a llover.
No hemos dicho una sola palabra en todo el trayecto.
No me ha reclamado nada.
Y yo ni siquiera logro entender por qué estoy haciendo todo esto.
—¿Quién era él? —me animo a romper el silencio.
Me mira, indiferente, por un segundo... luego vuelve su atención a la ventana.
—No te importa.
No, no me importa. Estoy de acuerdo.
—¿De dónde lo conoces?
—Vete al