El que nos visita cada mes...
[DANNA]
Las niñas aparecen gritando y corriendo por la cocina.
Daniel y yo nos separamos de golpe. Como si nada estuviera pasando.
Veo cómo una de ellas planea hacerle una broma y no me parece justo. Así que decido ayudarlo. Y no, no por ser blanda con él, sino porque el hecho de que anden hiperactivas es mi culpa. Parte de su inconmensurable y repentina energía es mi responsabilidad, por darles helado, por lo que trato de intervenir.
Le hago muecas a la ojiazul mayor para que se detenga, pero