[DANA]
—¿Estás bien? —pregunta Max, mirándome con preocupación.
Pero no, no lo estoy. Juro que fue tan real... lo vi. Es imposible imaginarme esos hermosos ojos azules a la perfección.
—Sí... no... solo estoy pensando en mi cartera de mano... no sé si la dejé en la habitación o en la azotea, y me preocupa perderla.
Mis palabras no son del todo mentira; en verdad no sé en dónde dejé mi billetera. Pero mi mayor problema, en realidad, no es ese, sino aquella imagen, aquella escena... aquella mirad