CRISTAL
La puerta se cierra dejándome totalmente indefensa en mi alcoba, sentada en el sofá frente a una pequeña mesita que estaba llena de comidas y jugos preparados para nosotros, aunque yo no cómo mucho, lo hago para que no vuelvan a ponerme suero.
Pero es agotador...
El frío de su cuerpo mermó después de haberle puesto uno de mis abrigos, aunque aún así lo sigo acurrucando entre mis brazos
Lo malo es que casi me olvido de todo un momento, perdiendo la noción de la realidad de que tengo un