La ciudad de Milano había sufrido un cambio radical desde los eventos que se habían desarrollado entre las tres familias. Los callejones oscuros y las plazas desoladas eran el resultado de la guerra que había estallado.
Las calles estaban llenas de escombros y cenizas, y las personas temían salir de sus hogares por temor a ser atrapadas en el fuego cruzado. Las tres familias habían sufrido grandes pérdidas y muchos de sus miembros habían sido asesinados.
Pero, a pesar de todo esto, la ciudad se