Mundo de ficçãoIniciar sessão—Bianca—sonrió Adriano al verla restregando una mano contra la otra por lo fría que parecía ser esa mañana. Caminó entre los distintos coches hasta llegar donde ella.
Ella le devolvió la sonrisa.—¿Cómo has venido tan rápido?—preguntó ella sorprendida.Él se quitó los guantes de cuero, tomó sus manos y en un intento de calentarlas se los colocó ante la sorp






