Mundo de ficçãoIniciar sessãoA Meredith ese escenario lleno de vestidos, mujeres desfilando de un lado a otro, le quedaba tan lejos como pensar que algún día tendría que mentir sobre su identidad para salvar el cuello. Pero ahí estaba. Fingiendo ser quien no era. Ni siquiera se reconocía a si misma. No pudo evitar sentir un nudo de garganta al pensar en Nueva York, en el dulce sabor de saber de su mejor amiga, su hermana prácticamente, de que está al fin conocía a s







