Todos vieron a Michael lanzarse hacia adelante, la rabia ardiendo en sus ojos mientras se abalanzaba sobre Álex.
Mientras Álex, alimentado por su propia ira ardiente, lanzó un golpe rápido para encontrarlo.
Los espectadores contuvieron la respiración, convencidos de que Álex había sellado su propio destino.
Michael, conocido como el Puño de Trueno, era notorio por destrozar paredes de concreto de diez pulgadas con un solo puñetazo.
Contra un simple cuerpo humano, la supervivencia era imposible.