Sofía no podía entender por qué Álex la estaba tratando tan duramente.
¿No se daba cuenta de que había renunciado a todo solo para asegurar su seguridad?
Respiró profundamente, forzándose a pensar positivamente. Tal vez la terrible experiencia militar lo había dejado conmocionado e intranquilo.
Quizás solo estaba herido, emocionalmente vulnerable.
Se acercó cautelosamente, los ojos llenos de preocupación.
—Álex, ¿qué pasa? ¿Estás herido? ¿Necesitamos llevarte a un hospital? —Su voz tembló ligera