La frente de Sofía se frunció fuertemente, la neblina levantándose de su mente mientras la claridad atravesó su confusión.
Su mirada se agudizó, aterrizando acusadoramente en Jack.
—Me dijiste que Álex te destrozó las manos y los pies —espetó, ojos ardiendo como brasas humeantes—. ¿Ahora dices que los matones te golpearon? ¿Cuál es la verdad, Jack?
Florence saltó, su voz estridente de urgencia. —¡Sofía, fue Álex quien atacó a Jack primero, luego contrató matones para terminar el trabajo! ¿No pue