Álex miró a Bella y soltó un suspiro cansado.
Levantó una pequeña botella de vidrio con una sola píldora adentro y se la extendió.
—Si algo te pasa —dijo en voz baja—, usa esta píldora. Pero marca mis palabras: esto es solo una medida temporal. Realmente necesitas ayuda... y tal vez soy el único que puede proporcionarla.
El corazón de Bella aleteó, su respiración se atrapó en su garganta, y antes de que pudiera pensarlo dos veces, las palabras simplemente se derramaron:
—Creo en ti.
Álex parpade