—¡Señor Kane, es urgente!
La puerta de la sala de estudio se abrió de golpe, el doctor sin aliento, pánico pintando su rostro.
—¡La condición de la Señorita Kane ha empeorado drásticamente!
Bella había sido transferida a su suite privada en la mansión Kane, equipada con equipo médico de última generación y atendida por los mejores especialistas de Vermont.
Jericho se levantó como un trueno, derribando su silla hacia atrás.
—¿Qué demonios estás diciendo? ¿Está en peligro? ¡Eso es imposible! —se l